Me duele un hombre en el alma.
Me duele su ausencia.
Me duele su presencia, que demasiado rapidamente se vuelve ausencia.
Me duele su cercanía, apenas siete kilómetros, tan solo setenta cuadras.
Me duele su distancia: un millón de años luz.
Me duele su amor, pero más aún me duele mi amor.
Lágrimas mientras el sol arde sus últimos instantes.
Lágrimas mientras las estrelllas apaprecen una a una.
Lágrimas en la soledad de la noche...
Me duele el alma.
Me duele el cuerpo.
Me duele la vida.
Mi vida, en permanente e inútil pausa;
mi cuerpo, en eterna espera de tu calor;
me duelen los ojos ante tanta belleza sin vos.
Me duelen tus caricias, que ya no recorren mi cintura,
me duelen los brazos, que en vano, buscan rodear tu cuerpo.
Me duelen las manos deseosas de tu piel,
me duelen los oídos, que no logran olvidar tu dulce voz.
Me duele todo el cuerpo, incompleto, sin vos...
Me duele un hombre en el alma
martes, 20 de enero de 2009
domingo, 28 de diciembre de 2008
Razones
Hace ya tres años y en circunstancias que en breve relataré, estuve buscando en la web un listado de razones o frases para terminar una relación amorosa. Realmente pensé que algo tan útil, necesario y de uso ciertamente frecuente sería sencillo de hallar en el vasto mundo de internet. Me llevé una gran desilusión. Hoy, gracias al desarrrollo de los blogs, la situación es un tanto diferente y es posible hallar alguna ayuda en ese sentido. Al final del post incluiré algunos links que sin duda resultarán de gran ayuda a más de uno.
Hoy, desde este blog, intentaremos hacer un humilde aporte a los internautas. Presentamos un mínimo compendio de algunas de las razones que he debido escuchar. Mi sugerencia personal es que sean tomadas como contra ejemplo y JAMÁS sean nuevamente dichas en voz alta. Si ustedes lo desean, pueden completar este tragicómico listado con sus propias experiencias.
Aquí van mis tres primeros puestos:
.
1) "No me quiero casar": a primera vista aparenta ser un argumento medianamente entendible, pero sigamos escuchando la línea argumentativa de G: "vos sos una mina grande (¿¿Qué chica nunca soñó con oir esta frase de labios de su amado??) y yo todavía no estoy listo para el matrimonio. Además no estoy seguro de amarte", terminó G.
Para tener un completo panorama del lodazal en que se había hundido G. dejénme agregar tan solo un par de detalles: esta serie de argumentos fueron expuestos a seis meses (sí, seis MESES) de habernos conocido y, por supuesto, la palabra "M" jamás había sido mencionada por mí. La única explicación posible reside los miedos que enloquecieron a la persona que creía amar.
.
2) "Perdí el trabajo". Sí, así a secas. Quien pueda explicar la conexión existente entre trabajo y noviazgo, ruego haga uso de la sección de comentarios para desaznar a esta ignorante internauta.
.
3) Seguidamente el plato fuerte de la sección... con ustedes el puesto número uno:
"Tuviste hepatitis A", terció G. (sí, el mismo G), "y soy una persona propensa pescarse cualquier peste que hay por ahí" (¿yo sería la peste a la que se estaba refiriendo o efectivamente quería decir la hepatitis?) "y me tengo que cuidar", concluyó.
.
Sí, señoras y señores, los desafío a superar cualquiera de estos argumentos, pero especialmente este último: su sutileza, pero a la vez firmeza. Razonamiento incotrovertible y agudo, pero sobre todo muy humano de la persona a la cual una le había abierto el corazón.
Ahora, yo me preguntó, ¿¿Dónde quedó el tradicional "necesito tiempo para pensar"??, ¿Qué fue del "estoy confundido"? ¿o incluso del honesto "hay otra persona"? ¿¿Soy acaso la única que los usa??
Los invito a dejar, mis queridos lectores, sus siempre agudos comentarios y a compartir sus experiencias conmigo. Tengan piedad de esta sensible alma a quien la frase "tenemos que hablar" genera ingobernables palpitacones y asfixia.
Incluyo, para su inspiración algunos links:
*
This is the way you left me,
I'm not pretending.
No hope, no love, no glory,
No Happy Ending.
This is the way that we love,
Like it's forever.
Then live the rest of our life,
But not together.
Wake up in the morning,
stumble on my life
Can't get no love without sacrifice
If anything should happen,
I guess I wish you well
A little bit of heaven,
but a little bit of hell
This is the hardest story
that I've ever told
No hope, or love, or glory
Happy endings gone forever more
I feel as if I'm wastin'
And I'm wastin' everyday
This is the way you left me,
I'm not pretending.
No hope, no love, no glory,
No Happy Ending.
This is the way that we love,
Like it's forever.
Then live the rest of our life,
But not together.
2 o'clock in the morning,
something's on my mind
Can't get no rest;
keep walkin' around
If I pretend that nothin'
ever went wrong,
I can get to my sleep
I can think that we just carried on
This is the hardest story
that I've ever told
No hope, or love, or glory
Happy endings gone forever more
I feel as if I'm wastin'
And I'm wastin' everyday
This is the way you left me,
I'm not pretending.
No hope, no love, no glory,
No Happy Ending.
This is the way that we love,
Like it's forever.
Then live the rest of our life,
But not together.
miércoles, 1 de octubre de 2008
El amenazado
Encontré este poema de Jorge Luis Borges. Me pareció tan bello y de palabras tan exactas, que no puedo menos que compartirlo. Es tan solo un extracto e hice una pequeña modificación por razones de género, con todos mis respetos al maestro...
Es exactamente así... espero te guste:
Es el amor. Tendré que cultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte
para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes,
la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; el no la ha visto.)
El nombre de un hombre me delata.
Me duele un hombre en todo el cuerpo.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Regreso con gloria (¿?)
Estuve ausente un tiempito (bah, un tiempazo) pero debido a una excelente razón: ¡volé!. Sí, como seguro sabrán anduve visitando las Europas, más precisamente nuestra Madre Patria. De Europa siempre había sido una de las últimas en mi lista para visitar. Solamente una razón fortuita me llevó hacia allá: una amiga especialmente querida está viviendo allí desde hace un año. Así que junté coraje, armé las valijas y emprendí vuelo con rumbo a Madrid. Puedo dar fe que vale la pena visitar, tanto Madrid como el resto de España.
Los próximos posteos girarán en torno a las impresiones que recogí a lo largo del viaje. Espero transmitir al menos una partecita de las sensaciones de experimenté en esta aventura...
Así que ... ¡¡¡Bienvenidos a bordo!!!

Madrid

Se dice que MADRID es parecida a Buenos Aires. Y lo cierto es que es posible hallar algunas similitudes. Al parecer ambas crecieron exponencialmente a fines del siglo XIX y, por lo tanto, numerosas edificaciones fueron construidas para mostrar al mundo su progreso y prosperidad.
Sin embargo, para hacer justicia a ambas hay sensibles diferencias. Para empezar, Madrid se levanta sobre una meseta, eso hace un paisaje mucho más rico, con lomadas y pequeñas pendientes muy bien aprovechadas por los paisajistas que diseñaron los parques y dando un toque especial al lugar (en particular al turista argentino que lleva la llanura interiorizada y asume que todas las capitales son así: planas). El orden y limpieza omnipresentes en Madrid, el "metro" y su extraordinariamente densa red y por supuesto, su realeza.
Sembrada de muy bien conservados edificios de angostas ventanas donde no faltan hermosas flores. Callecitas angostas y sin cordones la atraviesan en todas direcciones, zigzagueantes, suelen morir en alguna típica plaza sin árboles, pero con barcitos y cafés que se pueblan de alborotados madrileños a la salida del trabajo. Enormes parques, cada uno con algún tesoro por descubrir: sea un templo egipcio, un palacio de cristal o cascadas que ofrecen alivio en el seco calor del verano de Madrid.
El paseo del Prado, imponente se yergue en el corazón de la ciudad y asoma entre añejos árboles. Allí también, majestuosa, la Real Academia de la lengua española.

martes, 22 de julio de 2008
Beautiful night, instantes de cielo
Noche poblada de estrellas,
palpitante, titilante.
Melodías dulces inundan el aire
de mágicas notas musicales,
profundas, sugerentes.
Las manos se buscan,
se desean, se entrelazan
y, traviesas, juguetean.
La íntima música
envuelve, eleva,
transporta a un mundo de complicidad
y mudo entendimiento.
Viaje lleno de risas y alegría.
Alivio y tensión se suceden
en las almas (¿O es solo en la mía?)
que ansían y temen el encuentro.
Los labios ansiosos
se anhelan, se perciben y finalmente,
se unen con urgencia.
Los cuerpos desesperan:
días, meses, años, vidas enteras
de espera los impacienta.
Finalmente las manos
ceden al impulso y actúan
guiadas por su instinto,
arden,seducen, recorren,
ascienden, provocan...
Acompasados laten los corazones
en un ritmo candente
que se acelera y serena
alternativamente.
El alma rebosa de felicidad,
instantes de cielo.
El tiempo transcurre...
¿Vuela? ¿Se detiene?
La humedad se condensa,
cómplices gotas de lluvia
caen cansinamente.
El mundo pasa,
silencio, murmullos,
risas, confidencias
y la noche, que flota, increible.
Piezas que encajan,
barreras que caen,
ecuaciones resueltas,
inecuaciones sin resolver,
las almas se entregan...
palpitante, titilante.
Melodías dulces inundan el aire
de mágicas notas musicales,
profundas, sugerentes.
Las manos se buscan,
se desean, se entrelazan
y, traviesas, juguetean.
La íntima música
envuelve, eleva,
transporta a un mundo de complicidad
y mudo entendimiento.
Viaje lleno de risas y alegría.
Alivio y tensión se suceden
en las almas (¿O es solo en la mía?)
que ansían y temen el encuentro.
Los labios ansiosos
se anhelan, se perciben y finalmente,
se unen con urgencia.
Los cuerpos desesperan:
días, meses, años, vidas enteras
de espera los impacienta.
Finalmente las manos
ceden al impulso y actúan
guiadas por su instinto,
arden,seducen, recorren,
ascienden, provocan...
Acompasados laten los corazones
en un ritmo candente
que se acelera y serena
alternativamente.
El alma rebosa de felicidad,
instantes de cielo.
El tiempo transcurre...
¿Vuela? ¿Se detiene?
La humedad se condensa,
cómplices gotas de lluvia
caen cansinamente.
El mundo pasa,
silencio, murmullos,
risas, confidencias
y la noche, que flota, increible.
Piezas que encajan,
barreras que caen,
ecuaciones resueltas,
inecuaciones sin resolver,
las almas se entregan...
miércoles, 9 de julio de 2008
Sueños

-¿Me haría el honor de bailar conmigo, señorita...?
-Ana, claro- atinó a responder, a pesar de la sorpresa que había causado la repentina propuesta.
Él tomó el brazo que se le ofrecía y ambos se dirigieron al centro del salón. Con cierta incomodidad, al principio, sin mirarse de manera directa, pero percibiéndose fuertemente, comenzaron a girar al son de las alegres de notas de "In the Mood" de Glenn Miller. la música logró que poco a poco se fueran distendiendo, disfrutaran e incluso lamentaran secretamente que el tema terminara tan rápidamente.
En ese momento, él aprovechó para presentarse:
-Mi nombre es Octavio, Ana.
En ese preciso instante las notas de "Serenata a la luz de la luna" inundaron el aire. Invitación y respuesta resultaron por demás innecesarias. El brazo de Octavio rodeó su cintura, sus dedos se entrelazaron, las miradas se encontraron y el mundo se desvaneció a su alrededor. Solo quedaron Octavio y Ana y la música envolviéndolos y acercándolos cada vez más y más.
Él sentía como si tuviera en sus brazos un frágil tesoro. Ella, que sus francos ojos castaños jamás podrían mentirle ni dañarla. Tan sobrecogida estaba por la emoción que apenas notó que la música se había detenido. Confundida abrió sus ojos y miró a su alrededor. Atravesó el amplio living y un tanto bruscamente dio vuelta el disco, ya rayado por el uso y colocó la púa en el borde. Cerró sus ojos soñadores y regresó a la pista de baile, a los brazos del dulce galán de sus fantasías de niña
-Ana, claro- atinó a responder, a pesar de la sorpresa que había causado la repentina propuesta.
Él tomó el brazo que se le ofrecía y ambos se dirigieron al centro del salón. Con cierta incomodidad, al principio, sin mirarse de manera directa, pero percibiéndose fuertemente, comenzaron a girar al son de las alegres de notas de "In the Mood" de Glenn Miller. la música logró que poco a poco se fueran distendiendo, disfrutaran e incluso lamentaran secretamente que el tema terminara tan rápidamente.
En ese momento, él aprovechó para presentarse:
-Mi nombre es Octavio, Ana.
En ese preciso instante las notas de "Serenata a la luz de la luna" inundaron el aire. Invitación y respuesta resultaron por demás innecesarias. El brazo de Octavio rodeó su cintura, sus dedos se entrelazaron, las miradas se encontraron y el mundo se desvaneció a su alrededor. Solo quedaron Octavio y Ana y la música envolviéndolos y acercándolos cada vez más y más.
Él sentía como si tuviera en sus brazos un frágil tesoro. Ella, que sus francos ojos castaños jamás podrían mentirle ni dañarla. Tan sobrecogida estaba por la emoción que apenas notó que la música se había detenido. Confundida abrió sus ojos y miró a su alrededor. Atravesó el amplio living y un tanto bruscamente dio vuelta el disco, ya rayado por el uso y colocó la púa en el borde. Cerró sus ojos soñadores y regresó a la pista de baile, a los brazos del dulce galán de sus fantasías de niña
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
